Pildor@s Opositoras para 2019. La lectura eficiente.

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9 de Enero de 2018. Autora Silvia Velasco Navarro.

¿Te has preguntado alguna vez si leemos correctamente y a la velocidad adecuada? Te has revisado la vista o tienes dificultades de lectura? Y si prefieres estudiar con “papel” en lugar de hacerlo en tu ordenador . A priori pueden parecer reflexiones sin importancia pero lo cierto es que el modo en que afrontes tus oposiciones pueden llevarte al éxito o por el contrario al fracaso más estrepitoso.

Por ejemplo, los niños suelen aprender a leer entre los 5 y 7 años. Y esto es solo el principio, nuestro nivel de lectura  va evolucionando y mejorando con la práctica y el paso de los años.

De media un adulto suele leer algo más de 200 palabras por minuto, mientras que esa cifra aumenta hasta 325 palabras  por minuto de media para los estudiantes universitarios. Sin embargo existen profesionales que aumentan exponencialmente su capacidad de lectura, debido a sus trabajos o necesidades formativas (ejecutivos, profesores..)

De ahí la necesidad de entrenar nuestra lectura diaria aumentando no solo la rapidez sino la comprensión de los temarios a los que debe enfrentarse cualquier estudiante de oposiciones. Comencemos pues con las más básicas:

  • Concentración:  en este paso debes tomar conciencia de decir NO a las molestias  (teléfono móvil, redes sociales, mirar al horizonte, leer noticias..), o lo que es lo mismo decir NO a la multitarea y centrarnos en una solo cosa, la Lectura
  • Velocidad: Algunas claves que pueden ayudarte a conseguirlo y leer más rápido son:
    • Céntrate en la velocidad primero: Tu nivel de comprensión mejorará con la practica
    • Usa una Guía (dedo, bolígrafo, regla o pasa paginas..) para evitarte perderte
    • Minimiza la Regresión (Elimina tu…”blablablabla”..)
    • Incrementa tu campo de visión
    • Mueve tus ojos inteligentemente.
    • No leas en voz alta ni para ti mismo; esto reduce tu capacidad de lectura. Recuerda tu cerebro es más rápido que tu lengua.
  • Comprensión: Diferentes tipos de lectura  requieren diferentes niveles de de comprensión. Por ello, antes de empezar a leer, analiza a qué tipo de texto te estás enfrentando y cuál es tu objetivo al leerlo. Debes haber preparado con antelación la legislación, el temario, descargado tus audios y tener listos los test por si finalizas tu estudio con el repaso.
  • Memorización: Olvidamos un 50% de lo que aprendemos en aproximadamente una hora a no ser que lo pongamos en práctica o lo repasemos de manera regular.

La repetición es la base del aprendizaje”

Lo que no debe preocuparte mientras lees:  Olvidar lo leído!!

Hay un sesgo importante en los estudiantes que trata de darle mucha importancia a lo que se está leyendo y memorizando y tienen la sensación de que al rato ya han perdido parte de lo leído y en ocasiones nos paramos volvemos atrás a volver a releer, generando estrés y pérdida de tiempo. Según las  teorías de los científicos Bjork sobre la memoria, el aprendizaje  y la lectura, el poder de almacenar puede aumentar, pero nunca merma. Esto no quiere decir que todo lo que vemos, oímos, leemos o decimos  quede almacenado para siempre hasta que morimos. El cerebro  retiene solamente  lo que  es relevante, útil o interesante,  o lo que puede serlo en el futuro.

Ningún recuerdo se “pierde” en  el sentido de que se desvanece, que desaparece. Más bien lo que pasa es que  en ese momento no podemos acceder a él. Y Cuanto más tengamos que esforzarnos por recuperar un recuerdo, mayor será el clímax de nuestra capacidad para recuperar y almacenar (aprender) posteriormente. Por eso el primer paso y no menos importante es una LECTURA COMPRENSIVA. Y EFICIENTE.Pues bien existe un principio denominado “dificultad deseable”  teoría designado por  los científicos  Bjork. La capacidad  del ser humano de recuperación evolucionó para actualizar rápidamente la información, teniendo  siempre a mano los detalles más relevantes.  (..)Olvidar es esencial para aprender  nuevas habilidades  y para la conservación  y readquisición.

Por ejemplo cuando una ley es modificada por otra, hay que volver a reaprender la nueva y esto no debe llevarnos a un esfuerzo supremo, sino a una constante readaptación legislativa que en las oposiciones es frecuente, si no tuviéramos capacidad de olvido el cerebro se saturaría.

Un buen consejo de Benedict Carey del libro “Aprender a Aprender” es que usar la memoria la altera y para bien. Olvidar permite y profundiza el aprendizaje, filtrando la información que nos distrae y permitiendo algún olvido, que después de reutilizado, aumenta al poder de recuperación  y de almacenamiento hasta un nivel superior al que tenia originariamente.

Por tanto no te preocupes mientras lees de ahora en adelante, ya sabes: no vuelvas atrás; no releas.

Al final del texto siempre acabarás entendiendo lo que antes parecía no tener sentido para ti. Tu cerebro ya lleva muchos años acostumbrado a esa forma de leer y memorizar, y solo con la práctica podrás lograr que deje atrás las regresiones y te acompañe en una lectura mucho más fluida, rápida y productiva. ¡Si quieres notar en tu cerebro el cambio… empieza a entrenarlo!

Fuentes:

 

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