La Felicidad no es negociable

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Cuando se conmemora el bicentenario de la Constitución de La Pepa y en plena recesión economica española, vuelven a pronunciarse propuestas acerca de nuestro Bienestar social y nuestros derechos como ciudadanos/as.

El reciente V Foro Estatal del Observatorio Nacional de Servicios Sociales , celebrado en Cadiz, ha denominado al encuentro “El derecho a la felicidad común: Garantia y Defensa del Estado del Bienestar”, precisamente a tenor del articulo 13 en la Constitución de la Pepa  donde el objeto del gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen. En aquel entonces tales palabras eran el reflejo de la ilustración de otros paises  aunque en el caso español han debido transcurrir muchos sucesos historicos y politicos para llegar a hacerse efectivo dicho derecho hasta 1978.

Por otra parte destaco de este V Foro un hecho indiscutible y es la relación  y la interdependencia de la economia con sus ciudadanos/as. Quizás no somos conscientes de la naturaleza de la expresión economia pues desde que nacemos estamos condicionados/as por ella, tanto en los derechos de contribuir , proveer y consumir dentro de nuestra sociedad globalizada. Seguridad, crecimiento y estabilidad han sido objetivos primordiales para nuestros gobernantes,pero en el camino debieron olvidarse de la felicidad.

Otro hito historico del pasado siglo XX fué el famoso informe Beveridge que contribuyó a la evolución del Estado del Bienestar tal y como lo conocemos ahora, sin su contribución y su mención al derecho a la felicidad y su famosa expresión “De la cuna hasta la tumba” reflejó hacia donde dirigir las politicas sociales tras la II Guerra Mundial. La caridad no era un sistema adecuado para salvaguardar a los mas desfavorecidos y por eso propugnaba unos derechos (ingresos minimos) ademas de unas prestaciones sociales y sanitarias que cubriese a toda la población (mas universal). Eliminar la indigencia junto con otros males de la sociedad de aquel momento (ociosidad, enfermedades..) se convirtió en el reto de este economista inglés a mediados del siglo pasado.

Lord Beveridge estuvo en contacto con Tonybee Hall, trabajadores sociales que reclamaban en los settlements ingleses la investigación social para acercar a ricos y pobres de la sociedad capitalista y desigual del momento. Estaban dedicados a jóvenes graduados que podían ejercer actividades comunitarias, de ahí la cercanía de Lord Beveridge a su propuesta política en su informe de 1942 cuya repercusión en las políticas europeas fué decisiva.

En España tuvieron que transcurrir 36 años mas tarde desde dicho informe para que nuestra constitución contemplara los derechos sociales que disfrutamos en la actualidad.Los servicios sociales siempre se han considerado el cuarto pilar de nuestra constitución, sus cimientos y su continuidad son nuestra prioridad pues la felicidad de todos/as dependen en gran medida de la elaboración y consolidación de los sistemas que conforman estos derechos sociales que venimos disfrutando desde 1978.

El bienestar no es solo responsabilidad particular de cada uno de nosotros/as sino que corresponde a cada estado , cada nación, la realizacion directa de la actividad estatal en la articulación y aplicacion de los sistemas (politicas sociales), tratando de no depender tanto de los ciclos economicos  (expansivos o recesivos ) para evitar una fractura social en el sistema.

La influencia que las mujeres de políticos y economistas ejercieron en el siglo XX se pudo ver reflejado en el economista Keynes,  coetaneo de Lord Beveridge, vivieron la emergencia de las organizaciones caritativas COS y Settements, concretamente la madre de Keynes fué Florence Ada Keynes primera mujer alcaldesa de Cambridge y reformadora social inglesa.

Es por tanto la influencia femenina determinante para atender las cuestiones sociales , por tanto ahora resulta duro reconocer que precisamente  las mujeres son uno de los colectivos mas  directamente afectados por las reformas que se estan produciendo en este año , pues dentro de los sectores de la sanidad, salud y educación, el porcentaje de mujeres empleadas es mucho mayor y tambien lo son aquellas que se dedican a la dependencia y el cuidado de hijos, mayores o discapacitados.

Debemos reforzar nuestros principios, valores, aprender a ser asertivas ante la sociedad y reclamar la justicia social , por eso se puede afirmar que “La felicidad no es negociable…”

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La Constitución de 1812 ” La Pepa” y la cuestión femenina

19 de marzo 1812.

La celebración de los 200 años de la primera Constitución Española , conocida como La Pepa, ha despertado un interés nacional al coincidir la importancia de este primer paso en el constitucionalismo español.

De ella se han dicho sus virtudes: La Soberanía Nacional, la division de poderes, derechos y libertades (libertad de expresion, derecho a la propiedad, libertad personal, inviolabilidad del domicilio,  principio de igualdad,  garantias procesal y penal, derechos politicos y confesionalidad del estado).

Lo que no se ha comentado de “La Pepa” es su caracter restrictivo hacia el papel de la mujer como ciudadana. Esta exclusion de la ciudadania a la mujer de la epoca y la nula participacion politica colocaban a las mujeres en posición subordinada al poder del momento bajo los canoces decimonónicos.

En francia, por aquellos entonces las mujeres habían participado en la ilustración y los movimientos sociales de la revolución francesa, uno de sus mayores defensores fué el Marques de Condorcet, que abogaba por la igualdad para todos los individuos, incluidas las mujeres . Para otros filósofos del momento la desigualdad de las mujeres no era contraria  a la naturaleza , caso de Rousseau donde la mujer ideal se centraba en la reclusión al hogar y cimentada en la ideología de la domesticidad.

Por esta razón el primer constitucionalismo español fué contradictorio en sus origenes hacia la mujer, y por esta razón en el analisis de la historia de españa , dos expertas en la materia  las profesoras María Cruz Romeo y Gloria Espigado han desgranado estas incidencias en el papel de la mujer de primeros del siglo XIX:  Entre sus conclusiones,” la mujer no era ni sujeto civil ni político y se le negó algo que entraba en flagrante contradicción con la herencia ilustrada. Otra cuestión era la educacion femenina: , asimiladas las máximas de Rousseau en los modelos pedagógicos de la época -pese a la censura- podemos decir que la educación recibida por las mujeres españolas de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX fue radicalmente distinta a la de los hombres.Orientada su formación hacia el ámbito de lo doméstico, su preparación se reducía a tareas como la costura y el cuidado de la casa”

Curiosamente  una de las mayores contradicciones de la Constitucion de la Pepa fué que prohibía el acceso a las mujeres al espacio público aunque causaba polemica entre los parlamentarios ya que, sin duda a causa de la activa y muy diversa participación de las mujeres durante la Guerra de la Independencia y también, aunque de forma muy minoritaria, en las conspiraciones liberales del sexenio absolutista.

Si estaban, si participaron en la guerra y la promulgación de la constitucion pero no se reconoció este derecho hasta el siglo XX. Cabe resaltar que a pesar de la negación los liberales de la época  en un segundo período constitucional, se desató la conciencia que un sector de los diputados manifestó sobre la importancia del sexo femenino en inculcar a los hijos los nuevos valores constitucionales, decantó a una minoría de la Asamblea a favor de la presencia de las mujeres en la misma. La mayoría de ellos votaron en contra de la admisión de las mujeres a las Cortes, aunque sólo fuera en calidad de espectadoras y oyentes. De ahí que algunas mujeres de la epoca llegaron a disfrazarse de hombres para poder asistir a las sesiones.

¿Cual fué la respuesta femenina? Pues formar tertulias femeninas  paralelas dirigidas por mujeres ilustradas, escritoras y revolucionarias españolas del momento. Éstas, por lo general, se organizaban en torno a la figura de una mujer de gran preparación cultural que moderaba las conversaciones y era la anfitriona de la velada. Dos de las tertulias femeninas más populares fueron las de Margarita López Morla y Frasquita Larrea.

Hacia mediados de siglo, las tertulias dejaron de ser tan populares y descendieron en número y en calidad con respecto al esplendor que alcanzaron en el Cádiz de las Cortes.

Extracto del trabajo: http://hc.rediris.es/09/articulos/pdf/10.pdf y

http://www.elmundo.es/especiales/2009/07/espana/constitucion/actualidad/reportajes/tertulias.html