Reglas de oro para sentirse bien en el trabajo…

La vuelta al trabajo tras las vacaciones nos tortura sin cesar y entonces utilizo un dicho para animar mi espíritu : Ni el trabajo lo es todo en la vida , ni debemos vivir únicamente para trabajar, ni podemos morir sin haber realizado algún trabajo que nos haya llenado…

Esta afirmación es indiscutible, pero lo cierto es que cuando nos enfrentamos al quehacer diario laboral nos asaltan enormes dudas sobre nuestro cometido, el modo en que identificamos los problemas y como resolverlos, además del añadido del sufrimiento constante  de dedicarle dos tercios de nuestra vida al trabajo y del  estres y la ansiedad, que nos causa.

Fuente de satisfacción para unos/as y desgracia para otros/as dependerá de como vayamos percibiendo las circunstancias de cada uno en la vida laboral, de una larga estancia en la misma empresa a cambios constantes de trabajo en la actual, cada individuo deberá asumir su rol en cada momento.

La primera clave archiconocida es la del optimismo, se han escrito de esta actitud ríos de tinta y sin embargo sigue siendo la estrella del éxito. Nacer en un país desarrollada ayuda sin lugar a dudas, pero es nuestro temperamento y actitud  la que moldea nuestros comportamientos. Luis Rojas Marcos  encontró las claves en su libro “La Psicologia que nos ayuda a vivir” comentando en sus escritos que desde el año 2000 la Psicología positiva de Seligman se formalizó como asignatura en la carrera de psicología. Fué por tanto el inicio de los estudios de los rasgos del carácter que ayudan a las personas a sentirse dichosas y saludables.

Añade Luis Rojas Marcos en su libro “que las personas optimistas cuando son golpeadas por alguna adversidad, suelen pensar que se trata de una desventura pasajera o de un contratiempo transitorio del que se recuperarán. En lo que concierne a la personalización ante circunstancias adversas, los individuos optimistas no se sobrecargan de culpa por lo ocurrido, sino que sopesan su grado de responsabilidad, así como los posibles fallos de otros. Catalogan los tropiezos como frutos de algún error subsanable”

“Cuando miran al mañana, las personas optimistas esperan que les vayan bien las cosas y se predisponen para ello”

Por tanto las personas optimistas que hacen frente a los avatares del mundo laboral con una disposición abierta y confiada, añade Luis Rojas Marcos, tienden a aceptar las propuestas que se les presentan y funcionan muy bien en equipo.

La segunda clave y no menos importante es la  de llevarse bien con nuestros compañeros y compañeras de trabajo,  ya que pasamos con ellos y ellas  más tiempo que con nuestras familias. Pueden convertirse en nuestros mejores amigos/as o al contrario. Una buena relación se basa en la buena comunicación y deberán basarse fundamentalmente en el respeto, en la transparencia y la confianza.

El resto de claves que nos ayudarán son las siguientes:

-Saber escuchar

Cuando una persona se siente escuchada , fácilmente  se siente comprendida.

-Respetar las opiniones, los criterios y las creencias de los otros

Por mucho que sean contrarios a los nuestros, cada persona tiene derecho a tener sus propios valores.

-Crear un clima de confianza

Surge cuando la persona se siente bien tratada, cuando se encuentra cómoda, respetada. De ahí el famoso dicho “Tratemos a los otros/as como nos gustaría que nos tratasen. También dosis de comprensión y de respeto.

-Tener paciencia

Si no podemos atender a alguien en ese momento, hagámoslo saber con suavidad, sin dejar de hacerle ver que nos importa.

-Ser generosos en nuestras relaciones.

Dedicar nuestras energías no solo a nuestros cometidos sino a intentar resolver problemas ajenos, ofreciendo parte de nuestro tiempo.

-Intentar no manipular

No podemos creernos más listos que los demás , se deben evitar a toda costa engañar o manipular a otras personas.

-No responder a todas las preguntas que nos hagan

Si de adultos nos parece poco educado no contestar a las preguntas, debemos evitar también aquellas indiscreciones que abusen de nuestra educación y no respetan nuestra intimidad. Nadie puede obligarte a responder cuando no te apetece hacerlo. Si a pesar de ello estas obligado/a a hacerlo, mantén una sonrisa abierta, mirada pensativa y un largo silencio, tras el cual cambiaremos tranquilamente de tema.

-Saber que todos los compañeros/as nos pueden enseñar algo.

También es una buena enseñanza lo que no se debe hacer en grupo, por tanto si sabemos observar todo lo que nos rodea con profundidad, esto nos puede servir de aprendizaje.

-Elegir el lugar apropiado, el momento adecuado y el mensaje idóneo, especialmente si tenemos que transmitir “malas noticias”.O simplemente afrontar una situación de conflicto desagradable

Esta es una norma máxima para mí, pensar en “caliente” o tratar de resolver con urgencia nos lleva a otros conflictos de relación.  Querer quitártelo de encima cuanto antes no nos vale. Debemos frenar el primer impulso y buscar el momento idóneo con las palabras adecuadas, es como elaborar una estrategia.

-Por ultimo transmitir ilusión y entusiasmo a nuestros compañeros y compañeras.

La clave final, si no transmites ilusión tras todas las anteriores nos quedamos a medio camino.

Si consigues finalmente hacerlo todo correctamente es posible que te conviertas en un/a líder como un imán que atrae todo, tendrás a personas que te siguen y lograrás crear un clima laboral agradable y distendido.

La ilusión nunca se agota si estamos atentos y la alimentamos constantemente.

Extraído del libro: Trabajar sin sufrir de Maria Jesús Alava Reyes editorial la esfera de los libros.2011.

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Quiero ser aprendiz de caminante…

Esta semana entrado el mes de abril, cargada de energia y optimismo acudía a una charla en el  CAC, Centro de Arte Contemporaneo de Málaga a escuchar a Manuel Pimentel sobre su obra “Decalogo del caminante” que con frases del tipo “No caminas solo. Tu felicidad también se encuentra en la de los demás. Lo que das, recibes..” nos aconsejaba  al gran numero de  personas que con interes y admiración nos intentamos sumar al carro de “los caminantes”.
Pero para llegar a serlo, el trabajo es arduo, dificil y si bien es cierto que nosotras  las mujeres tenemos ventaja por nuestro espiritu social, humano y empatico, aun no podemos etiquetarnos salvo de “aprendices de caminantes”.
Y descubrimos que la pieza clave para alcanzar la felicidad se encuentra en la “actitud positiva “, es decir, en el modo en el que afrontamos la adversidad, el dia a dia, el devenir de nuestro futuro con nosotros mismos y nuestros seres queridos.
¿Puede hallarse entre tanta infelicidad que nos inunda la felicidad y el optimismo?
Creer firmemente en la posibilidad de que el futuro va a ser mucho mejor que el pasado y el presente se conoce como el sesgo del optimismo. Este fue el concepto en el que se basó Tali  Sharot, una de las neurocientíficas más reconocidas de la actualidad, para investigar sobre esta tendencia y sus orígenes y plasmarlos en un libro.
Es evidente que ser optimista es una buena apuesta para cualquiera, pues reúne todo lo necesario para vivir en plenitud. A pesar de que es irracional, y en exceso puede llegar a ser perjudicial, los experimentos y estudios realizados por Sharot y otros investigadores demuestran que está ligado directamente a la evolución de la especie humana. “Sin optimismo, nuestros ancestros jamás se hubieran aventurado a formar tribus y la gente viviría todavía en cavernas“, dijo Sharot en una entrevista a un semanario.
¿Que es el optimismo automatico? Según la hipótesis de partida del artículo, la neurociencia y las ciencias sociales sugieren que somos más optimistas que realistas; En realidad el cerebro humano está programado para que sigamos adelante y no nos ahogemos en las profundidades y podamos  planificar el mañana, y es que la capacidad de pensar en el futuro y en el pasado es exclusiva de los seres humanos y esa ilusion mental, gracias a la actitud optimista, nos ayuda a afrontar los tiempos dificiles.
La creencia de que el futuro será mucho mejor que el pasado y el presente se conoce como el sesgo de optimismo. Curiosamente a pesar de la situacion de crisis generalizada se constata que el optimismo acerca de nuestro futuro personal, sigue siendo increíblemente resistente. Segun Tali Sharot, “para avanzar, tenemos que ser capaces de imaginar realidades alternativas: otras mejores – y tenemos que creer que podemos lograr. Esta fe nos ayuda a motivar para alcanzar nuestros objetivos”.
En conclusion nuestros cerebros no solo estan sellados por el pasado sino que estan siendo constantemente moldeado por nuestro futuro…
Para finalizar una reflexion de Madre Teresa de Calcuta que dice “No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz”
Mas información en :

El poder del optimismo en la negociación

Extracto del libro “La mujeres no se atreven a pedir;Saber negociar ya no es sólo cosa de hombres”  Linda Babcok y Sara Laschever. Editorial Amat

La informacion durante los procesos de intercambio en una negociacion unido al optimismo respecto a lo que esta disponible y es posible, concede a quienes lo utilizan un poderosa ventaja en la mesa de negociación.

Si bien es cierto que es tipico que las mujeres se fijen unos objetivos menos agresivos que los hombres en el ambito de los negocios, suelen plantear ofertas  mas modestas y ceden mas rapidamente. Según Linda babcok y Sara Laschever es frecuente que las mujeres se sientan inseguras respecto a lo que se merecen, se preocupen porque si piden demasiado,eso pueda amenazar una relación o tienen miedo de que la gente que las rodea pueda reaccionar mal si piden demasiado. Además, las mujeres tienen tendencia a ser menos optimistas que los hombres en cuanto a lo que pueden conseguir en una negociación. También se sienten menos cómodas que los hombres al correr riesgos, y a menudo les falta confianza en su confianza de negociación, lo que les hace pedir únicamente cosas que sean fáciles de conseguir.

La falta de optimismo de las mujeres respecto a las recompensas disponibles pueden llevarlas a predeterminar su propio destino antes de que empiece una negociación, ya que pidiendo demasiado poco limitan por adelantado lo que pueden conseguir.

Las investigaciones sobre las conductas utilizadas en la negociacion descubre que utilizar informacion del mercado y otras directrices establecidas externamente para fijar objetivos puede mejorar, sustancialmente , los resultados de las negociaciones de las mujeres. Otro de los estudios que realizó Hannah Riley y Kathleen Mcguin sugiere que el empleo de directrices externas no sólo aumenta los objetivos de las mujeres sino que tambien les ayuda a conseguir unos acuerdos mejor negociadosk e incluso puede eliminar la diferencia de género en los resultados.

Si el optimismo es cuestión de cúanto creemos que está disponible, correr riesgos es cuestión de “Ir a por ello”-arriesgarnos para conseguir tanto como podamos- y los hombres parece que están mas comodos que las mujeres corriendo riesgos. Los estudios que han incluido a sujetos de todo el mundo han demostrado que es menos probable que las mujeres se dediquen a actividades que involucren un riesgo fisico.

Los hombres y las mujeres tambien se dedican a actividades que implican, de manera diferente, el riesgo social. Centrandonos en las mujeres, es más corrient que perciban esta clase de actividades como amenazadoras e intenten eludirlas.

Las mujeres no solo aplican el optimismo, menos riesgos sino que  hacen de la cautela su mejor arma, en este sentido, la precaución puede impedir que las mujeres  rompan reglas y desafíen el estatu quo mientras están creciendo.

Hay que señalar que el optimismo excesivo  puede ser problematico  (expectativas altas) y puede conllevar a que las mujeres planteen objetivos reducidos y se conformen con menos en sus negociaciones . La confianza en sí misma se convierte en su mejor aliado, ya que les mantiene mas tiempo en el juego, intentando encontrar maneras de conseguir lo que quieren.

Una manera eficaz de ganar autoestima en la negociacion  es utilizar tecnicas de autodirección, examinar las barreras  y desafios reales para aumentar la sensación de control sobre el proceso de negociación.Lo fundamental, segun Linda Babcok es que sean cuales sean las situaciones personales y profesionales, las mujeres pueden alcanzar más en una negociación si entran en ella con unos objetivos más ambiciosos. Esto les ayuda a concentrarse más a defender su terreno y empezar con más.